La tradición formativa de la teoría cinematográfica

EisensteinSi consideramos la fecha de 1895, cuando los hermanos Lumiere empezaron con sus primeras proyecciones públicas, como el nacimiento del cine; no pasaron ni veinte años en empezar a teorizar e intentar comprender el fenómeno cinematográfico desde el punto de vista de las artes.

Fue el poeta norteamericano Vachel Lindsay el primero que, en 1916, publicó la primera teoría del cine (The art of the Moving Picture, 1916). Las primeras teorías y estudios pretendían colocar al cine entre las artes como una más. Atacaron el concepto realista del cine e intentaban desmontar argumentos como los del propio Lumiere que no le daba al cinematógrafo mayor importancia y no le auguraba ningún futuro.

En esta línea Vachel Lindsay defendió que el cine disfrutaba de las propiedades de todas las otras artes, incluyendo la arquitectura.

En Francia otro grupo de intelectuales, siguiendo los pasos de Ricciotto Canudo y Louis Delluc, no cesaban en sus comparaciones del cine con las otras artes y llegaron a defender que el cine no solo es un arte sino que es un arte independiente.

Numerosos estudios de esta época, entre 1912 y 1925, intentan apartar el cine del teatro buscando su esencia propia. Destacan el carácter de ensoñación que provoca el nuevo arte y Delluc acuña el término “Photogénie”, cualidad propia del cine que transforma al hombre y al mundo en un solo gesto. Los ensayos y artículos de Germaine Dulac, Jean Epstein y Abel Gance no cesan en las alusiones líricas sobre la singularidad del cine.

Por otra parte, en Alemania se estaba desarrollando el cine expresionista, pero este movimiento no tuvo ningún representante intelectual que lo teorizara. Hay muchas declaraciones interesantes de los propios creadores de aquellas películas pero no se corresponde con un corpus teórico que lo analizara. Sobre 1925 el centro del pensamiento teórico se trasladó a la Unión Soviética. Alrededor de la Escuela Cinematográfica del Estado comenzó a cuajar desde 1920 un grupo de realizadores y teóricos como L.V. Kuleshov, Dziga Vertov, V.I. Pudovkin y S.M. Eisenstein que afrontaron las grandes cuestiones del cine desde el punto de vista del montaje.

Hacia 1929 ya existía una amplia cantidad de revistas y estudios dedicados a la teoría cinematográfica como “Close Up” y “Experimental Cinema” demostrando la existencia de una gran comunidad intelectual que veía el cine como un hecho artístico independiente. Curiosamente con la llegada del cine sonoro se inicia el declive de la teoría formativa sobre el cine, pero en 1935 nadie dudaba de que había nacido un nuevo arte.